viernes, 30 de septiembre de 2011

Italia tiene ese no se que

Esta es la segunda vez que aterrizo en Italia. Hay varias cosas en común en los dos viajes. Por ejemplo, la otra vez también llegaba después de un tiempo suficiente viviendo en una cultura ajena. En ambos casos, era por escapadas de fin de semana, aunque esta vez teníamos un par de días extra.

Pero fue aterrizar, bajarse del avión, y sentir que estabamos de vuelta en casa, en Argentina. Esa sensación de reencontrarse con lo conocido, de estar en nuestro elemento, de volver al pago.

La otra vez podía pensar que ese feeling estaba sobredimensionado por el calvario de 4 semanas conviviendo con franceses, viviendo en Paris. Tras semejante experiencia, y al borde de la desesperación (a ver, debe haber excepciones, pero los franceses son mala gente, hay múltiplies evidencias de ello, la más reciente que descubrí es que programan en C usando la instrucción goto), es razonable que cualquier cosa que tuviera un dejo lejano de aire argento, fuera casi como un churro con dulce de leche en la plaza del Obelisco, por más que fuera primer y segundo plato de un restaurant en Roma.

Esta vez, aterrizamos después de 4 meses viviendo en la cultura británica. Cuyos puntos en común con con la cultura argenta son similares a la credibilidad de un político en campaña. Pero como no la estamos pasando mal en el conurbano londinense, pensé que la sensación iba a ser distinta.

Y me equivoqué. Es evidente la huella que dejaron los miles de inmigrantes tanos que poblaron el Rio de la Plata. Caminar por el aeropuerto de Milano Linate era como andar por pasillos de Ezeiza. Manejar el trayecto hasta el hotel, fue andar por la Riccheri. En fin, andar de vuelta en casa.

No se porqué, pero no tengo la misma sensación cuando ando en España. Algo que sería esperable, considerando la también abundante porción de inmigrantes en las pampas, entre los que se encuentran mis abuelos maternos, en línea bastante directa.

El paseo por Italia incluyó, además de la recorrida mañanera por el centro de Milano, viendo el imponente Duomo y la famosa Scala, además de la visita a Parma por el torneo y sus jamones, dos días en Como, visitando al ingeniero con nombre de pueblo. 

Como fue un lugar que nos sorprendió gratamente. El ingegnere ofició de guia turístico en una fugaz recorrida por el casco histórico, que evidencia un pasado de opulencia y mucha, pero mucha guita. El ingegnere también evidenciaba que fue sabia su elección entre la electrónica y el turismo, ya que los relatos eran breves, analíticos y 100% racionales (salvo por algún mix de fechas o estilos), características no apropiadas para la industria del ocio, que requiere estilos más verseros. A ver, debe ser necesario seguramente para que un turista se siente un rato largo en un bondi y no se baje pensando que lo estafaron, sino que dejó poca propina. Pero bueno, también es cierto que el contingente estaba formado por otros dos ingenieros, y mi vieja, que iba más preocupada en preguntar porque los negocios estaban cerrados, y si abrían el día siguiente, en vez del nombre de la Iglesia o la plaza por la que andabamos caminando.

La visita terminó en el borde del lago, tomando un helado en el lugar recomendado por el ingegnere. En esto, la verdad que el guia era grosso en serio, las recomendaciones del rubro morfi eran un hit atrás de otro. Y para los que lo conocen, sepan que sólamente escucharlo hablar en italiano pidiendo la pizza o el helado vale la pena el viaje, es tremendo!

También tuvimos tiempo para una escapada a Lugano en tren. Justo en la época en que anduvimos por allá, era la época en que las ediciones online de todos los diarios argentinos estaban todavía con la resaca del caso Candela, y calentaba motores el caso Daniela. Ya me carburaba la idea de hacer un post al respecto, al estilo Barcelona. A ver, lo iba a empezar con algo asi como "fuimos a Lugano en tren, a dar una mano pero no vimos a Daniela, ni pudimos participar en la marcha, los medios mienten, etc". 

Pero con esta fiaca de escribir, se me escapó la tortuga, la nena apareció, la moda de las noticias de secuestros de menores se fue silbando bajito al archivo, con los Pomar, Vanessa y otros ilustres miembros de los futuros anales de sucesos bonaerenses. Ahora parece que garpa hablar de monedas: el dolar y la crisis del euro. Pero en el Reino Unido se usan libras asi que el tema me queda un poco tirado de los pelos, voy a tener que rascar idea de otro lado.

A modo de epílogo del post, la ciudad de Lugano, en Suiza, nos mostró todo su encanto. Un día soleado, de calorcito agradable, no sofocante, la ciudad está en borde de un lago, de espaldas a los Alpes. El típico paisaje que venden cómo extraordinario en el sur argentino, pero sin el estilo rústico que predomina en Bariloche y aledaños, sino con estilo moderno, sobre el diseño urbano que se nota bastante medieval.

Suiza es un lugar raro. Quizás sea porque se habla italiano, sin estar en Italia, aunque también te entienden en inglés, aleman y hasta castellano. Quizás sea porque estás fuera de la Comunidad Europea, aunque esté en el corazón geográfico del continente. Dónde pueden pasar cosas raras, cómo que se violen las leyes físicas. Dónde uno tiene la sensación de que realmente se puede sentar en un banco, y hablar con uno mismo.

Italia tendrá ese no se que, para que uno se sienta en casa. 

Pero Suiza tiene ese no se que, que hace que uno se sienta que está en un mundo aparte.

martes, 20 de septiembre de 2011

Chau Sapo

 Posteo-Piterino, homenaje al mejor jugador de fútbol que anduvo por el Morumbí de Moreno.

Cuando era chico, jugaba a la pelota con tres o cuatro amigos de la cuadra, imaginando un arco improvisado con un poste de luz o el portón del garage de alguna casa. También jugabamos en la escuela primaria, en alguna que otra hora de gimnasia, y no tan seguid en algún parque o plaza.

En edad de secundaria, el fútbol se pegó a la actividad del colegio por la gente, pero se despegó de su escenario. Con más autonomía geográfica y algún billete en vez de monedas en el bolsillo, empezaba la aventura de jugar en canchas de 5, alquiladas, con los compañeros más amigos. Más el hermano o el amigo de alguno cuando hacía falta, porque no llegabamos con la gente. O a veces, colarse en un partido de amigos ajenos (solo ajenos, no de lo) como el relleno salvador.

Y asi se empezó a tejer esa telaraña de gente conocida, pero no tanto. Flacos a los que veías todas las semanas, a veces en dos, tres o más ocasiones, pero siempre en la cancha, y pateando la pelota. Flacos de los que normalmente no sabías el nombre de pila, apenas el apodo y el cuadro del que era hincha. Flacos de los que sabías si era habilidoso, si le pegaba bien a la bocha, si corría, si marcaba, si metía, si atajaba, si tiraba caños, si trataba de afanar los laterales, etc.

Pero de los que no sabías absolutamente nada de su vida, salvo algún detalle esporádico que se colaba de vez en cuando. "Es judoca" . "Es tan bruto que suma 2+2 con los dedos, y encima le da 3 y medio" . "Es el hijo de la hermana de la profesora de Castellano" . "Juega al handball en Ferro" . "Todavía está en primer año" . "El viejo es cana". "Es de la barra de Platense". "Yo que sabía, no es amigo mio, apenas jugué un par de partidos con él en otro lado". Y cosas de ese estilo, anecdóticas, totalmente intrascendentes para la relación y lo que importaba, que era el fútbol.

Con el correr del tiempo, pasé la mayoría de edad, y a esa altura ya era muy borrosa la referencia de dónde conocía a tanta gente, y aprendi el término "amigo del fútbol". Las vueltas de la vida no eran muy complicadas por ese entonces, se resumían a ir a la facultad medio día y jugar al fútbol la otra mitad. Salvo que fuera fin de semana, porque entonces nos ibamos de joda, actividad que no congeniaba con las otras dos (lo se por experiencia, porque también tratamos de mezclarlas, con resultados nefastos). A 10 jugadores por partido, con un promedio de 4 a 5 partidos por semana, era mucha la gente que caia en esa categoría, y a la que veía a veces más seguido que a lo que uno llamaría más normalmente "amigo".

Pasaron los años, la vida fue dando más vueltas, y el promedio de partidos por semana se fue al descenso, pero el tamaño de la lista de "amigos del fútbol" no dejo de crecer, la envidia de cualquier adicto del Facebook. Seguimos en contacto, ya establecidos en lo que llamamos el Morumbí de Moreno. Nuestra cancha preferida, nuestro punto de reencuentro con viejos y nuevos conocidos.

Ahi, desde mi lugar de siempre, parado abajo de los palos del arco de la calle Zuviria de la cancha 3, lo conocí a Sapo (debería decir lo vi jugar, en realidad, pero con todo lo expuesto, creo que se entiende la frase). Flaco, alto, sencillo, amigo del hermano de un amigo de un ex compañero de primaria de un compañero de secundaria. El dato adicional era que jugaba ( o jugó, esos antecedentes siempre se magnificaban ) al futsal en San Lorenzo, y a veces lo gastaban que era medio burro con el tema de internet, sobre todo cuando se informatizó la organización de los partidos, y se reemplazó el teléfono por el mail. Después le agarró la mano, claro, como todos.

Pero con la pelota no era ningún burro, era una auténtica bestia en el buen sentido de la palabra. La llevaba cómo quería, para dónde quería, y a la velocidad que quería. No sólo era habilidoso, sino que corría, marcaba, metía, ordenaba al equipo. Y cuándo las papas quemaban, duplicaba el esfuerzo, y se cargaba al hombro al equipo, sin importar los troncos que lo trataban de ayudar, casi tratando de sacar peras de un olmo.

Algunos días lo sufrí en el equipo contrario. Era cruzar los dedos cada vez que se mandaba al arco, esquivando defensores como si fueran conitos. Era la esperanza de que el arco era chico, y la certeza de que seguro encontraba el momento para cerrar la jugada con una definición exquisita, una rabona o un caño. A veces, todo eso junto en una sola baldosa. A veces en dos o más, con el agregado de dejarme desparramado de vergüenza en el cemento verde.

También fue compañero de equipo, y pude disfrutar de esa satisfacción que sienten los toscos como yo jugando con un player de su clase. No importa lo malo que saliera el pase, el tipo siempre la recibía, la dominaba, y te la devolvía redonda, de forma tal que sin esfuerzo propio podías completar la pared. No importa lo fulera que parezca la parada, lo chiva que venga la mano, siempre podemos tirarsela con la mejor buena voluntad a Sapo y ver que nos saque victoriosos de este kilombo.

Hoy me enteré que el fin de semana se murió Ezequiel Saponare. Yo no lo conocía por ese nombre, para mi era simplemente Sapo. Se me ocurre que no debe ser el primer "amigo del fútbol" que fallece en todos estos años, capáz que hubo otros y yo no me enteré.

Pero de lo que estoy seguro es de que este se llevó una parte grande de fútbol con él, muy dificil de reemplazar. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Dimensiones en Heathrow

Vuelo de Alitalia hacia Milan, para el paseo por la Europa continental. Salimos desde Heathrow, el principal aeropuerto de Londres, privilegiando que es el mas cercano a casa. Normalmente son vuelos un poco mas caros, pero con el rango de edades de los viajantes entre los menos de 2 años, y los 91 pirulos recién cumplidos, preferimos tirar unos morlacos ahi y no en una hora extra de bondi o tren para ir y otra para venir.

Creo que ya comenté el tamaño de Heathrow, que pueden constatar viendo como en googlemaps. Pero dos cositas que pueden ayudar a tomar consciencia del mismo, más allá de la escala visible:
  • a la ida, estuvimos una hora sentados en el avión, todo listo para despegar, pero en vez de carretear y levantar vuelo, avanzaba y paraba a cada rato. Pudimos comprobar, al mirar por la ventanilla, que era por la brutal cola de aviones, que como si de un embotellamiento en Panamericana se tratase, tenían su cuello de botella en la pista de despegues.
  • A la vuelta, decidimos tomarnos un bondi desde la terminal 5, que está a 10 minutos de casa. Pero como nuestro vuelo llegaba a la terminal  4, tuvimos que tomarnos el tren interno. Habrán sido 40 minutos de viaje, incluyendo la espera de 10 minutos por una combinación entre las dos estaciones, para poder llegar a la dichosa terminal 5. Sin salir en ningùn momento del perímetro del aeropuerto.
 Asi que casi que lo que ganamos de tiempo para llegar, comparando con otros puertos aereos como Luton, Gatwick o Stanstead, lo perdimos dando vueltas internas. Tenganlo en cuenta, futuros visitantes !

lunes, 12 de septiembre de 2011

Carambola a tres bandas

Vinimos a Parma, con la excusa de jugar un torneo de hockeysub y hacer un poco de turismo por el norte de Italia con la familia. Obviamente la expectativa gastronómica era alta, pero jamás hubieramos soñado con algo como esto. Y eso que estuvimos hace dos semanas a pura panzada de jamón ibérico en Galicia, asi que estamos bastante exquisitos en el tema.

Prosciutto es "jamón", en italiano. Casi cómo cuando en el pool del bar del barrio hacías un tiro
semi recto tan choto que rebotaba en varias bandas y entraba de pedo en la tronera menos pensada.
Igual, de puro caradura, seguías jugando como si nada, como si eso era parte del plan.
 Estos días estuve con poco tiempo e internet, pero me voy a poner al día. Material no falta.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Coimbra 2011

Este fin de semana que pasó estuvimos fuera del Reino Unido. Fuimos a Galicia, en el norte de España, para un aniversario muy especial, en un lugar muy especial.

Pero eso se contará en otro post, ya que el tema de este es la escapada que nos hicimos hasta el Complexo Olimpico de piscinas de Coimbra, en Portugal. Una jodita de 400 Km en auto de ida, más otros tantos de vuelta, todo el mismo día (quizás, sólo quizás, este no sea el mejor momento para contarlo, pero bue). Con el único fin de saludar conocidos, andar exhibiendo lo lindo y grande que está nuestro nene, y de paso ver algunos partidos de hockeysub. Esto último, dicen los entendidos, que está en el podio de actividades más aburridas que existen, junto con seguir un evento nautico a través de un blog, o ver un partido de crickett (algo sobre lo que también escribiré en el futuro).

El motivo por el que estaban todos reunidos era el Mundial de Hockeysub. Denominación un poco bastardeada, ya que por diversos motivos políticos y de entidades gubernamentales, desde 2006 a la fecha, se viene haciendo un torneo cada año que responda a esa denominación, de forma oficial u oficiosa. Desde Sheffield 2006, Bari 2007, Durban 2008, Eslovenia 2009, Colombia 2010 y finalmente este Coimbra 2011. Por si no alcanzara con tener que explicar qué es y cómo se juega al hockey subacuático, tarea que de por si no es sencilla, también hay que explicar un gran puterio cuando se responde en dónde se juega. Cosas que pasan cuando hay franceses y plata dando vueltas, supongo.

De todos modos, parece que este será un punto de inflexión por varios motivos, ya que por lo pronto todas las partes se pusieron de acuerdo para no hacer nada llamado "mundial" por un par de años, encaminar esfuerzos, y balancear la ecuación de intereses Europa-RestoDelMundo. Algo que no es garantía de nada, ya que en todos los mundiales anuales anteriores siempre se acordaban cosas y caminos conjuntos, en los que mucha gente se cagaba cuando volvía a su tierra natal o de residencia.

Pero nosotros no fuimos porque al torneo lo llamaban mundial, sino cómo se mencionó antes, para saludar. Llevamos varios años jugando (aunque nos falta para los veintipico de experiencia), y siempre es lindo volver a ver gente igual de loca, que hablan otros idiomas, que son de otros paises, que también se han gastado unos buenos mangos a lo largo de su vida para despuntar el vicio de empujar un tejo, o pastilla, o disco, o puck, con un palo, o paleta, o stick, por el fondo de una pileta.

Llegamos para las semis, y primero sufrimos con la derrota de los colombianos en la primera semifinal, en un partido durísimo ante un conjunto sudafricano muy fuerte. Fue un golpe muy duro para los paisas, que venían a copar la parada, con un proyecto super ambicioso, que incluyó un mes y medio de preparación en Europa. 17 jugadores compitiendo y entrenando (y viviendo en euros) para ganarse un lugar para el torneo. Y estuvieron a 15 minutos de la final, ya que tras el entretiempo iban ganando 1-0. Las caras después del partido lo decían todo.

Después vimos como los australianos se tomaban revancha de la histórica semi de Durban 2008, que había sido derrota contra los franceses, en definición con gol de oro. Arranque arrollador para un 3-0 inicial, y cierre a puro huevo para contener los embates galos, que llegaron hasta el 3-2. 

Pasamos al segmento femenino, en el que fuimos testigos de como dos de los mejores tres equipos del torneo, Gran Bretaña y Australia, pasaban a la final. Curiosamente el equipo que completaba ese podio terminó quinto, ya que las sudafricanas habían perdido sorpresivamente en cuartos de final. Acá estabamos con las ganadoras, especialmente con las británicas, ya que dos chicas del club están en el equipo.

Y no hubo tiempo para mucho más, porque había que estar de vuelta en la Cancela para cenar. Asi que emprendimos la vuelta por el mismo camino por el que vinimos. La autopista que pasaba por el costado del estadio del Porto, que cruzaba el imponente puente de Rande,  y que tenía tenía más peajes que el trayecto BUE-MDQ.

Un par de días después, porque estabamos con acceso a internet medio intermitente, nos enterariamos de que los campeones fueron Australia en varones, y Gran Bretaña en mujeres. Y también que Colombia fue medalla de bronce en varones.

Conclusión que sacamos: a entrenar, que ir solo a la tribuna es un embole. Ojalá el año que viene podamos participar con Argentina en el torneo de EEUU, y si no será cuestión de buscar meterse en algún Barbarians o similar. Este año paramos por la mudanza, pero el que viene no hay excusa.

martes, 23 de agosto de 2011

El Museo Británico

Era seguramente él museo de historia más famoso y célebre del mundo, hasta el Código Da Vinci. El British Musem apenas tiene 3 bocetos del florentino, mientras que el Museo del Louvre francés alberga algunas de sus obras más célebres, como la Mona Lisa. La impecable trama conspiranoica, bastante entrenida, que fue primero un descomunal best-seller y después película, tuvo un efecto en la popularidad del museo parisino similar al de un tubo de oxido nitroso en el motor de un auto tuneado, o al de la muerte de Nestor para la imagen positiva de Cristina.

Un impulso extraordinario, apoyado en la legendaria obra de Leonardo como clave para descifrar conventillo entre los apóstoles, hijos no reconocidos de Jesús, intrigas de sociedades secretas medievales omniscientes que manejan los hilos del mundo (un clásico del género), el lado oscuro y los espacios en blanco de la historia de la Iglesia Católica, genios criminales locos, asesinatos misteriosos, putas, fanáticos religiosos, y la infaltable verdad suprema revelada en el final, que cubre todos los huecos, encaja perfectamente todas las piezas y no es comprobable por falta de evidencias. Eso si, sólo se revela al protagonista, un ignoto e intelectual docente universitario que tras cagarse a trompadas con matones, esquivar balas de mafiosos, y obviamente levantarse a una minita durante la historia, prolongará el secreto ante el terrible poder que el conocimiento le confiere.

Ante semejante propaganda, que generó incluso paseos turísticos por los lugares que cita el libro, el slogan popular del museo británico, ese que dice "Si tenés que visitar un museo en Europa, andá al británico. Los ingleses se afanaron tantas cosas, de tantos lados, que es muy completo" quedó medio chico. Además es más orientado a la historia y a la cultura, asi que hay pocas pinturas por ejemplo, para eso está la National Gallery, y las esculturas en exposición son debido a su valor histórico, no tanto por su valor artístico, que indudablemente también lo tienen. Parece medio incompleta la equivalencia, casi una insolencia equipararlos.

Pero dejando de lado las odiosas comparaciones, y sin salir del asombro de que no cobran entrada, recorrer el museo británico es una experiencia extraordinaria. Que lleva tiempo, porque es bastante grande. El museo tiene varias piezas por las que es famoso, y naturalmente es fácil ubicarlas, porque están en las salas llenas de gente. Es bastante grande, asi que es normal que el turista no pierda mucho tiempo (que no le sobra), y se saque las fotos casi protocolares. Siempre me pregunto si tendrán idea de que carajo están fotografiando, pero bueno, son dudas mias nomás.

Una de las salas por las que es célebre es la del Partenón. Donde es posible ver frisos, métopas y estatuas originales, conocidas como mármoles de Elgin. En honor al conde de Elgin, embajador británico en el Imperio Otomano entre los años 1799 y 1803, responsable de la compra y extracción de las piezas, o soborno y robo, según la campana que cuenta la historia. Parece que el gobierno griego lleva un histórico reclamo por la devolución del material, a lo que el museo aplica un histórico gesto de hacerse el boludo.

Sea cuál fuese la versión, en la sala está más de la mitad de la ornamentación que sobrevivió al paso del tiempo, desde que el legendario Pericles ordenarara su construcción para agradecer a los dioses la victoria sobre los persas. Y reproducciones de las partes que no se extrajeron, que aún están en la acropolis de Atenas. Uno de los argumentos del museo para hacer oidos sordos del reclamo de restitución es que estas copias están bien conservadas, mientras que sus originales están practicamente destruidos. Y solamente contemplando lo que se deterioraron en los últimos 200 años.

Es notable no solo el nocivo efecto del paso del tiempo, sino también el nocivo efecto de la estupidez humana. Por ejemplo, muchas de las figuras de los frisos, o estatuas, tienen tallada y borrada la cabeza. Se cuenta que fue obra de factores religiosos, ya que con los cambios de creencias según las épocas, invasiones y conquistas, se arrastraba la costumbre de erradicar los símbolos ajenos. Sin olvidar que el mayor destrucción del Partenón fue en 1687, cuando cumplía funciones de polvorín.

La sala de la exposición es bastante amplia y luminosa, y tiene bancos para sentarse y relajarse contemplando la historia. Pero suele estar atestada de gente, asi que es dificil poder hacerlo tranquilo.

Otra colección por la que es famoso el museo es la del antiguo Egipto. Colección también reclamada, y pedido históricamente ignorado. Es la colección más grande después de la del Museo Egipcio del Cairo. Cómo es de esperar, hay momias, sarcófagos, estatuas, jeroglíficos, papiros, etc. Impresiona pensar en el pobre ñato que hace más de 4000 años estuvo tallando o pintando esas piezas. 

Hay muchos detalles del proceso de momificación, cómo era realizado, explicando el profundo significado religioso que encerraba, ya que los antiguos egipcios creian en una vida posterior. El proceso de momificación era para preparar a la persona para esa "vida después de la vida", que a veces incluía herramientas, compañeros y provisiones. Casi como hacer la valija antes de un viaje.

Esta parece que era supersticiosa, al punto de que se fue
al más allá haciendo cuernitos, por las dudas.

Pero todo lo que es Egipto está en salas más chicas, y con más gente, asi que es más dificil poder mirar algo tranquilo. 

Además de momias, sarcófagos y estatuas, está la Piedra Rosetta. Que encontraron los franceses, durante una expedición militar de Napoleón, pero que cayó en manos británicas al final de la campaña. Apenas se puede ver, porque está siempre tapada de gente que se desvive por sacarle una foto, aunque no entiendan ninguno de los 3 idiomas en los que está escrito este decreto de Ptolomeo V.

Caminando un poco, escapandole a la gente, uno se puede encontrar también con cosas interesantes. No tan populares quizás, pero solo por falta de marketing.

Pasando la sala de Macedonia y la era de Alejandro Magno, hay una dedicada a la tumba de Mausolo, en Halicarnaso. Una de las 7 maravillas del mundo antiguo, que no superó la prueba del paso del tiempo (terremoto) ni de la estupidez humana (cruzados reciclaron restos para reparar un fuerte). Pero en el museo hay frisos y pedazos de estatuas que lo decoraban. Incluyendo una del propio Mausolo, rey de un pequeño reino intrascendente, sin logros notables. Pero que se cuenta que ideó y supervisó los trabajos de la construcción de su monumental tumba, aunque no llegó a verla terminada. Sin dudas que era imponente, el tamaño de los restos y partes de estatuas lo demuestran. Y asi fue como logró trascender, al punto de que su nombre se convirtió en palabra, de ahi el origen de mausoleo.
Mausolo, sos groso, sabelo!

También está la base de una columna del Templo de Artemisa, en Efeso, otra de las extintas Maravillas del Mundo Antiguo. 
No es del templo original, incendiado por un loco para pasar a la historia, sino de una segunda reconstrucción, que tampoco perduraría. Si es cierto que la reconstrucción respetaba las medidas originales, debe haber sido algo enorme, que sin duda causaría admiración.
A modo de referencia, las figuras que lo decoraban, como se ven en la foto, deben tener casi el tamaño de una persona. Y es solo la base de una de las columnas.


Esta es otra cosa que descubrí a la pasada en la sala de la Mesopotamia. Estaba entretenido leyendo la historia y evolución de la escritura cuneiforme cuando vi el Royal Game of Ur.
Me sonó conocido, le saqué foto y  googleando confirmé la teoría.

Es uno de los juegos de mesa más antiguos que se conocen, y se lo considera uno de los predecesores del actual backgammon. Parece que esta teoria se menciona en el piloto de la serie Lost, aunque no lo puedo confirmar, ya que no la vi (agreguenlo a mi lista de "boludo noooo podeeees", con el CaraLibro si quieren). Se jugaba con dados de 4 caras, entre dos jugadores, y el objetivo era dar la vuelta al tablero con 7 fichas, como lo sintetiza el diagrama. El reglamento está documentado en unas tablas de arcilla, asi que a diferencia de otros "juegos de mesa" de la antigüedad encontrados, de este se sabe como jugarlo.

También tuve tiempo de andar por la sección de Roma, y engancharme en uno de los tour gratis, en los que contaban de forma sintética la historia del Imperio de Occidente. Básicamente, sin repetir y sin soplar, el nombre del emperador, cuanto había gobernado, algunos logros, y que familiar lo había asesinado o envenenado. 

La mayor parte de la muestra consiste en estatuas o bustos de emperadores, aunque también hay una sala con material cotidiano, como vajilla, telas, herramientas, mampostería, etc. Que permiten ver que la ostentación no es algo nuevo, y que grande debería ser el contraste entre la civilización romana y sus oponentes.

Todavía me falta recorrer la mitad del museo, asi que será cuestión de volver otra vez (acá están resumidas dos visitas cortas, unas 5 horas en total).
 

jueves, 18 de agosto de 2011

Virginia Waters

El sábado a la mañana fuimos a pasear a Virginia Waters. Es una localidad cercana a Staines, a escasas dos estaciones de tren, que recibe el nombre por un lago, parte de un gran espacio verde. Dicho lago era el extremo sur del Windsor Great Park, antaño coto de caza privado del castillo de Windsor, residencia real. Pero actualmente el parque es un paseo público.

La zona está también ligada al golf, ya que aquí fue donde se disputó por primera vez la Copa Ryder, y está la sede del tour europeo de la PGA, y al polo, ya que el club de polo de la familia real tiene sede en el parque. Supongo que sería como decir que uno tiene una cancha de fútbol en el fondo de la casa, aunque en otra escala (no se en cuantos lugares se den indicaciones para visitantes que contemplen llegar en helicóptero). A modo de anécdota, un compañero de laburo fue a ver uno de los torneos de polo en el lugar hace un par de meses, y estaba la reina entregando los premios a los ganadores. Cuando terminó todo el show, la vieja se subió a su auto, y se fue para el castillo, manejando. No es el trayecto BsAs-MarDeAjó, pero está bastante bien para una mujer (énfasis en el género femenino) de 85 años! (y es posta, vi el video).

Pero volviendo a Virginia Waters, es una área un poco exclusiva, donde ya empieza a perderse el nucleo urbano, y aparecen los grandes caserones, al estilo de los 'countries' del conurbano bonaerense. El reventa de autos de la zona es de Ferrari, y entre los residentes famosos se cuentan Sarah Ferguson (atentos chimenteros, que tiene familia en Trenque Lauquen), Ernie Els y durante su arresto domiciliario, Augusto Pinochet. Pero no anduvimos buscando casa para mudarnos ni fotos de celebridades, sino caminando por el amplio espacio verde, antiguo parte trasera del patio trasero del castillo de la reina.

Ya habíamos ido uno de los primeros-primeros fines de semana, cuando todavía estaba Omar de visita. Pero esta vez tuvimos un clima un poco más amigable, y hasta un poco de sol. Durante un rato, porque acá, creo que ya lo dije, el clima es muy cambiante (traigo a colación una buena definición que me dieron del tema, y dice algo asi como "if you don't like the weather, just wait"). Esa vez (más de 3 meses atrás!) caminamos para la izquierda del lago, hasta la cascada, y llegamos a sacar una foto con un efecto bastante copado cuando nos cruzamos con un grupo grande de gente paseando sus respectivos perros, actividad muy común en el parque.

Si fueramos floggers, tendríamos un montón de firmas y
comentarios desconfiando de si lo hicimos con Photoshop.
Pero no, fue de casualidad nomás
Esta vez, arrancamos para el otro lado, para la derecha. A la media hora de caminar nos encontramos un cruce del lago, y varios patos esperando por Franco, para que se luzca en el revoleo de galletita. El chanchi esta vez no se encanutó nada e hizo gala de la técnica "político en campaña", repartiendo a diestra y siniestra el morfi que no había garpado. La muchedumbre de patos, seguramente retribuiría con votos su magnánimo gesto si hubieran elecciones.

"Siganmé, que no los voy a defraudar, a triunfar, el hambre es
una sensación, y no se olviden que Clarin miente!"


Y siguiendo el camino, llegamos al Totem, uno de los puntos de atracción del parque. Es básicamente un totem indio americano bastante alto, de 30,48 metros de altura. Decir 100 pies (1 pie = 30,48 cm) tiene más sentido, ya que fue obsequiado en 1958 por la British Columbia, ex colonia británica y actual provincia de Canada, en el festejo de su centenario (un pie por cada año, dicen, ya que fue fundada en 1858). Está tallado por aborigenes nativos de la zona de Vancouver, de una sola pieza del tronco de un árbol de más de 600 años de edad de un bosque canadiense, lo que impresiona un poco. Pero ahi no sacamos fotos, porque nos daba fiaca, y no llevamos el gran angular. 

Seguimos caminando hasta la cancha de polo, pero por ese entonces ya estabamos cansados, y no tenía internet a mano para indagar detalles históricos. Asi que pegamos la vuelta, hasta la entrada, y después a casa, previo paso por el super para hacer unas compras.

Y no hicimos mucho más. Venimos flojos de paseos, se ve que ya estamos asentados, porque los fines de semana pensamos más en dormir, descansar y ordenar el depto, que en salir a recorrer y hacer turismo.